Relato de una tortura

26 March 2005 at 22:31

El lunes o el martes de esta semana, cuando me iba a comer, vi una llamada perdida de David (no se que me pasa, pero creo que estoy desarrollando una sordera selectiva a los móviles, no es la primera vez que me llaman y no me doy cuenta hasta que miro el móvil y veo la llamada perdida). Le devolví la llamada y me preguntó si me apuntaba a una excursión el jueves: “Subiremos a Lluc y comeremos arriba”. Vale, le dije yo…

El jueves no empezó muy bien, esto de levantarse más temprano el primer día de vacaciones que cuando tengo que ir a trabajar no es lógico :-D Después, cuando subimos algunos coches a Lluc, vimos todo lo que tendríamos que subir caminando un poco más tarde y se nos cayó el alma a los pies. Pero la verdad es que disfruté de la excursión, bueno, a excepción de en determinados momentos en que me resultaba difícil seguir hacia delante, para que engañarnos :-P Fuimos una media docena de bulmeros y casi el doble de no bulmeros, a.k.a. personas normales :-D . Por suerte el día acompaño, no hizo excesivo sol, pero la niebla no impidió que se hicieran gran cantidad de fotos (Celso, David y Xisco) Durante la subida nos encontramos con distintos grupos que también hacían el recorrido: nada más comenzar, un grupo de siete u ocho alemanes que iban en mountain-bike; al poco de empezar a subir, dos mallorquines que subían ¡¡¡corriendo!!!; y ya casi arriba de la montaña nos encontramos con otro grupo de ciclistas, esta vez eran cuatro y autóctonos. Les ayudamos en dos ocasiones a saltar las barreras que cortaban el camino y nos dieron su dirección de correo para enviarles las fotos que les hicimos. También nos encontramos con tres personas que iban a caballo, pero estos iban en sentido contrario al nuestro.

Las vistas fueron espectaculares. El silencio y la soledad, algo turbadores pero los agradecí. Hacía tiempo que no estaba en un entorno en el que tuviera la sensación de estar a kilómetros de todas partes, donde los teléfonos móviles no funcionan. La compañía fue agradable, y aunque empezamos como dos grupos separados, pero hacia el final ya existía mucha complicidad entre todos los excursionistas, lo que demuestra que los informáticos no somos tan antisociales como se dice :-P

Reconozco que el título es exagerado. Pero quería llamaros la atención porque otros participantes ya han escrito sobre esta excursión en sus respectivos blogs (Celso, David y Xisco) y si no os llamaba la atención no lo habríais leído ;-)